Bienvenidos a Montepatria

Ven a conocer una ruta de iglesias coloniales en medio de un paisaje cordillerano, donde se vive la experiencia de la naturaleza y el turismo deportivo. Montañas y valles con sus gentes, la gastronomía rural y el agroturismo reciben afectuosamente al visitante en Monte Patria, en la provincia del Limarí.

  • FundaciónAño 1605
  • Población 30.751 (2017) habitantes
  • Superficie4.336,9 km²
  • Elevación1.046m sobre el nivel del mar

Montepatria imperdible

Con sus 30 mil habitantes y su extensa superficie de 4.366 km2 , es una comuna cordillerana y fronteriza. Sus altas pendientes delimitan cinco grandes valles, hijos de sus ríos principales: Río Grande, Rapel, Huatulame, Mostazal y Ponio. Todos confluyen en el embalse La Paloma, monumental obra de ingeniería. Vive la experiencia de la naturaleza en todas sus dimensiones, recorriendo los cinco valles que conforman esta zona. Sus ríos, artesanía, gastronomía y la cultura de sus habitantes hacen de Monte Patria un lugar ideal para el descanso.

Bosque de Chañar

Un verdadero descubrimiento de la naturaleza es el bosque de la quebrada del Macano en Tulahuén, situado a un costado del camino a Las Ramadas, de fácil acceso y debidamente señalizado. Es un bosque nativo y en buen estado de conservación donde podrás realizar senderismo y contemplarlo con respeto, disfrutando de un entorno natural casi virgen, ideal para fotografía.

Destilerías de Piscos Premium

Monte Patria se abre al mundo a través de sus destilerías de Piscos Premium; una nueva forma de hacer pisco que encanta paladares cada vez más refinados a nivel mundial: en el Valle del Río Rapel puedes encontrar Pisquera Casa Juliá, con sus marcas Pisco Wiluf y Pisco Juliá, también en este valle se encuentra Pisco Almú. Otra de las destacadas es la Pisquera Tulahuen, con sus marcas Pisco Waqar y Black Heron, ubicada en Tulahuén, y Pisco Chañaral de Carén ubicado en el pueblo que da origen a su nombre

“ Era más grande que el pueblo
la Luna de Monte Patria.
Los vecinos la cuidaban
como a una oveja de nácar.
En ella los campesinos
lavaban su ropa blanca,
en ella hacían sus fiestas
y sus corridas de vacas.
La espina del algarrobo
a veces la desgarraba.
Era un guiño sobre el cerro
su nardo cuando asomaba... ”

Julio Barrenechea La Luna de Monte Patria